Después de muchos meses de prácticamente no ejercer como secretario de Movilidad y Transporte, de tanto andar acompañando al gobernador, Cuauhtémoc Blanco a toda suerte de actividades, Víctor Mercado Salgado, conocido por sus amigos como el “Güero Mercado”, finalmente dejó el despacho para convertirse en coordinador de asesores del gobernador, con un salario (65 mil pesos mensuales) ligeramente menor al que tenía hasta ahora (70 mil pesos), pero con la libertad de acompañar al mandatario, hacer trabajo político y meter mano en casi todas las dependencias del Ejecutivo (lo que ya hacía, pero ya sin ser sujeto de probables responsabilidades administrativas).
Mercado es el más promocionado (a lo mejor por boca propia), de los aspirantes a suceder al ex futbolista gobernador de Morelos, y desde hace semanas es el protagonista de la segunda campaña adelantada con más impactos visuales en el estado, sólo después de la que tiene como producto publicitario a la directora de la Lotería Nacional, Margarita González Saravia. De modo que el movimiento en el gabinete, que en otro contexto habría sido el inicio de un retiro por la puerta trasera de Palacio de Gobierno, en el actual estado de cosas significa que el gobernador ha dado finalmente la vía libre a su acompañante en múltiples giras y actos de gobierno no relacionados con el transporte, para dedicarse a la grilla intensa. A lo mejor porque en esa cancha las cosas no están yendo tan bien al equipo del gobernador como se había proyectado al inicio del año.
De hecho, el que se haya nombrado titular de la Secretaría de Movilidad a Eduardo Galaz Chacón, hombre de confianza de Víctor Mercado, evidencia que no se trata de degradar al ya ex secretario, sino de fortalecer su posición de control en el gabinete.
Habrá que ver si el movimiento se acompaña de claridad en muchos asuntos relacionados con el transporte en Morelos, como los pagos de licencias de conductor a sobreprecio y los recursos públicos asociados con el emplacamiento vehicular. Pero mucho más tendría que pensarse cuál será el carácter de la coordinación de asesores de Cuauhtémoc Blanco, conocido por no hacer mucho caso de la evidencia científica y los datos duros para el diseño de políticas públicas.
La coordinación de asesores del gobierno de Morelos ha tenido una personalidad sumamente discreta en otras administraciones. Regularmente era ocupada por expertos en el diseño de políticas públicas que se reunían en privado con gobernador o secretarios para diagnosticar, trazar, proponer y evaluar las políticas públicas de cada administración. En el caso de Mercado Salgado, el gobierno del estado asegura que desde su nuevo cargo “tendrá la responsabilidad de proponer y desarrollar las estrategias que contribuyan al cumplimiento de las directrices marcadas por el titular del Ejecutivo”. una distinción con mucha diferencia.
A lo mejor, en un arranque inconsciente de salinismo, de esos que los gobernantes tienen de repente, la idea es convertir a Víctor Mercado en una especie de superasesor, como lo fue José María Córdova Montoya, para el presidente Carlos Salinas de Gortari (el del hermano incómodo). En aquél entonces, cuentan las crónicas de la época, Córdova era una suerte de mandamás de gabinete, desde la jefatura de la oficina de la presidencia, y determinaba o por lo menos tenía influencia en prácticamente todas las decisiones relevantes de la administración pública. Seguramente no será tanto, porque Córdova Montoya sí era un experto en el diseño de políticas públicas, en cuyo caso, la mayor similitud sería el estar ambos al centro (o muy cerca de él) en prácticamente todas las intrigas palaciegas.
Algo que hay que conceder a la administración de Cuauhtémoc Blanco, tan poco avezada en eso de la prospectiva, es que parece empezar a ver las cosas a mediano plazo y construir un futuro cercano, aunque sea para ellos. La idea parece perfilar definitivamente el proyecto sucesorio de Cuauhtémoc Blanco; aunque, error diagnóstico, no considera al resto de los jugadores en el tablero político morelense. Porque para que los planes del gobernador funcionen se requiere, a saber: la venia del presidente para que Cuauhtémoc Blanco busque otro cargo; el acuerdo de los morenistas morelenses para deponer sus intereses político-electorales legítimos a favor del grupo del gobernador; la autorización del Congreso para una eventual licencia del gobernador Blanco; la solución jurídica a las carpetas de investigación de la Fiscalía Anticorrupción abiertas en contra de Cuauhtémoc Blanco y otros personajes cercanos a él; los acomodos en el partido del presidente y el gobernador, en la designación de candidaturas; el que no aparezcan denuncias por presuntos abusos en la Secretaría que dejó Víctor Mercado, en fin. Lo que hagan los otros actores resultará determinante para el futuro de Cuauhtémoc Blanco, y para el de Víctor Mercado, ahora tan ligados.
@martinellito
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